sábado, 29 de noviembre de 2008

LA GUERRA: soneto

Golpea el viento, y se rompe el silencio.
grito y locura en la noche sombría,
muerte, tragedia, dolor, e impotencia.
Perdida de todo valor y juicio.

Rugen, truenan, los cañones marciales,
juventud sin sueños, sin ilusiones.
Hombres llenos de infames ambiciones,
privados de razón sin ideales.

Sin ningún sentimiento, y sin moral,
y careciendo de toda piedad,
repletos de locura apocalíptica.

Oscuras nubes, triste y afligida,
en noche de victimas inocentes,
que mueren en la sombra entristecida

EL PASADO

Estos versos son impetuosos igual que el viento.
Como las gaviotas que anidan en el acantilado,
lo mismo que lejana bruma de nuestro pasado,
y que se diluyen en la esencia del pensamiento.

Y que con el desfilar del tiempo ha permanecido,
igual que sombras que el tiempo cruel las va alejando.
Eres lo mismo que pluma que el viento lleva lejos
volando, que finaliza en oculto lugar,
de muestro incomprensible y complicado destino.

Desde las cumbres oscuras de nuestra nostalgia,
llena de recuerdos serenos y adormecidos,
por el inexorable paso del tiempo, en nuestra
frágil y corta vida, que el tiempo ha descosido.

Páramo solitario, de tinieblas sin luna.
espuma marchitada que el tiempo te ha olvido.
Luz lejana de antiguas primaveras de cuna.
¡Apartado pasado qué lejos he vivido!

EL MAR Y LAS OLAS

EL MAR Y LAS OLAS:

Gaviotas cortar el indómito viento,
volar, volar, hasta llegar alta mar…
Barco velero, empujado por el viento,
navega por todos límites del mar.

Mar lleno de impetuosas y bravas olas
que con furia y fuerza rompes el sosiego.
Altas cortinas de espuma son tus olas
en esta noche brava, oscura sin cielo

Por la mañana pronto vuelve la calma.
bizarro marino pon, rumbo de nuevo,
por lejanos mares, llenos de peligros
de horizontes lejanos accidentados,

El bramar de tus olas, concierta estrofas
en este impetuoso mar, donde resuenan
olas gigantes, movidas y ruidosas,
que se desgarran sobre las duras rocas.
Soneto: a Lorca

En esta trágica y triste alborada,
siete fusiles manchados con odio
al alba concibieron el oprobio.
La luna lloraba de madrugada

¿Federico por qué te han fusilado?
¿Quiénes han sido los viles culpables,
malditos, verdugos, indeseables,
que en el rígido suelo te han dejado?

Fuiste soberano en tu pensamiento,
tus versos están en nuestra conciencia,
tú los enviaste a nuestro sentimiento

Te quitaron la vida, y no la gloria.
Vilmente te han robado tu existencia,
aunque tu obra queda en nuestra memoria